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SEIS LECCIONES DE SERVICIO AL CLIENTE QUE APRENDÍ DE MI MADRE


Cuando escribimos sobre MAMÁ, nuestras últimas letras serían recordar al primer amor más grande de nuestras vidas, siendo la única persona responsable de forjar nuestra visión al mundo, de manera positiva, con la oportunidad de reinventarse.


Así que, decidimos escribir sobre las lecciones que nos deja nuestra MADRE, aquellas lecciones que relacionamos con nuestra buena educación y que “sin querer queriendo” hoy en día, permiten ser empáticos y amables con las personas que conocemos.


Y aquellas personas que no conocemos, tienen el privilegio de encontrarse con la matriz ya definida, la que estampó nuestra MADRE a partir de los cinco años, edad en la que entramos en uso de razón, conciencia y diferenciación.



Seis lecciones de servicio al cliente que aprendía de mi madre.




MAMÁ te enseña a saludar y a dar la bienvenida acogiendo a quien visite. Lo más probable es que a quien vieras, no haya sido de tu agrado, pero la sonrisa disimula y cualquier mal momento es superado. Al final del día, la visita se vuelve agradable, después de una buena charla, algunos regalos inesperados o historias contadas en común.


No conoces a primera vista a tu cliente, lo conoces cuando te importa su educación de compra y cuando te preocupas por conocer sus necesidades. Recuerda que tu producto o servicio no puede nacer antes de conocer sus necesidades.


MAMÁ atiende y escucha, conservando la buena imagen desde que conoce la llegada de su visita, ambienta la casa con un moderno aroma, se viste con el mejor traje que tenga y revisa los detalles, que harán sentir al visitante cómodo. No es aparentar, es mostrar lo mejor de ella y principalmente se preocupa por conocer los antecedentes de su visita y brindarle algún momento que lo sorprenda.


En el servicio al cliente, nuestro mayor propósito es conocer a nuestro cliente, para sorprender en los detalles.


MAMÁ siempre se siente culpable, por las horas de trabajo que no le permite compartir los juegos o charlas contigo, por haber quemado el almuerzo y comprar delivery, por aquel regalo que querías y que no pudo pagar. Compensa sus fallas con otros esfuerzos buscando las soluciones a tus problemas y nunca deja de pedirte disculpas. Eres su mejor creación y si tiene errores los asume, a ella le disculpamos todos, porque somos su fan número uno.


El Cliente espera lo mismo de ti, porque puede perdonar, si hablas con sinceridad y ofreces alternativas. La recomendación de nuestro cliente no se puede ver afectada por un mal episodio, y recuerda que cuesta menos conservar a tu cliente frecuente que atraer a uno nuevo.


MAMÁ cumple sus promesas, si dice que lo va a hacer lo hace, aunque implique mantenerse hasta media noche despierta, porque nunca realizará un trabajo a medias. Lo que nos lleva a una nueva lección, ella desde el comienzo hace las cosas bien, porque sus proyectos reflejan su profesionalismo y esfuerzo.


Nuestros proyectos no deben balancearse en creaciones ambiguas y en procedimientos no terminados, porque eso reflejará que tu negocio únicamente se basa en las ventas que harás diariamente y no resolverá la entrada futura de nuevos clientes e ingresos permanentes. Haz las cosas bien desde el comienzo y cumple con tus promesas de calidad, servicio, entrega, el cliente estará agradecido.


MAMÁ, trata a los demás como quiere que la traten, y la amabilidad es parte de su lenguaje cotidiano. Los momentos no serán favorables siempre, pero jamás será descortés.


No encontrarás siempre al cliente con una sonrisa, los factores de su buen o mal humor varían desde ser su estado cotidiano, su cultura (porque puedes tener clientes que mantengan la seriedad en su forma de comunicación o un elevado tono de voz), el buen servicio siempre te condiciona a mantener una actitud de servicio positiva y un lenguaje ameno que disfrute la entrevista con tu cliente.


MAMÁ te enseñó a decir por favor y gracias, esperando que vuelvas pronto a visitarla.


Así nos enseñó que el buen servicio es bidireccional, recibiendo el mismo buen trato que ofreces, porque tus actos reflejan el esfuerzo por mantener y brindar una experiencia inolvidable al cliente.


¡Felíz Día de la Madre Emprendedora y Empresaria Peruana!


@atentamenteperu

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